martes, 4 de noviembre de 2008

nadal


Quise comprar un árbol en esta Navidad.
Y me dije a mí mismo:
¿Y por qué no eres tú mismo ese árbol?
Y en un momento me sentí
árbol de Navidad.
De sus ramas colgaban
infinidad de regalos.
Los regalos recibidos en tantos años
de vida.